Asceta sirio que vivió treinta y siete años en lo alto de una columna, inventor de una forma de vida religiosa.
Pastor hecho monje, Simeón fue expulsado de su monasterio por una austeridad que sus hermanos juzgaban desmedida. Se hizo entonces levantar cerca de Alepo una columna, primero baja y luego de dieciséis metros, y permaneció en ella hasta su muerte — orando de pie, predicando dos veces al día a la muchedumbre reunida abajo, arbitrando pleitos y escribiendo a emperadores. Teodoreto de Ciro, que fue a visitarlo, lo describió en vida. Su manera hizo escuela durante ocho siglos en Oriente, y las ruinas de Qalaat Seman, levantadas en torno a su columna, fueron uno de los santuarios más vastos del mundo cristiano.