Teólogo griego de Roma, jefe de un cisma contra el papa Calixto, reconciliado con Ponciano en las minas de Cerdeña.
El más sabio de los escritores cristianos de Roma en el siglo III, Hipólito escribía en griego en una Iglesia que pasaba al latín. Juzgó al papa Calixto demasiado indulgente con los pecadores arrepentidos y se hizo elegir contra él; la calificación de «antipapa» es una reconstrucción del siglo XIX, y las fuentes antiguas no hacen de él sino un presbítero. En 235 el emperador Maximino deportó a las minas de Cerdeña a los dos jefes rivales, Hipólito y el papa Ponciano. Ponciano abdicó allí el 28 de septiembre, y ambos murieron; sus cuerpos volvieron juntos a Roma, y la Iglesia los celebra el mismo día. La Tradición apostólica, largo tiempo tenida por suya, es hoy considerada por la crítica una compilación compuesta de piezas diversas.