Maestro de una escuela célebre en toda Europa, reconstruyó su catedral tras el incendio.
De origen modesto, formado en la escuela catedralicia de Reims en los años 980 —donde el futuro rey Roberto el Piadoso fue condiscípulo suyo—, vino a enseñar a Chartres e hizo de ella una de las escuelas más concurridas de Occidente: acudían de Italia, de Alemania, de Inglaterra, y sus alumnos lo llamaban «Sócrates». Obispo en 1006, siguió enseñando. Su correspondencia, conservada, es una de las fuentes mayores del siglo XI: en ella se ve a un obispo arbitrar conflictos feudales, rechazar exigencias reales, definir en unas líneas los deberes recíprocos del señor y el vasallo, texto que los historiadores del feudalismo siguen citando. En 1020 un incendio destruyó la catedral; emprendió la reconstrucción y obtuvo donativos de toda Europa. La cripta que hizo levantar sostiene aún el edificio actual. Murió en 1028.
Obispo escribiendo o enseñando, con una maqueta de catedral; a veces la Virgen apareciéndosele.