Obispo de Rochester y canciller de Cambridge, único obispo de Inglaterra que rechazó el divorcio de Enrique VIII.
Humanista y amigo de Erasmo, a quien hizo venir a Cambridge, Juan Fisher fue durante treinta años obispo de la diócesis más pobre de Inglaterra, que se negó a cambiar por otra mejor. Cuando Enrique VIII quiso anular su matrimonio con Catalina de Aragón, Fisher fue el único de todo el episcopado inglés que se opuso públicamente, y que luego rechazó el juramento de supremacía que hacía del rey la cabeza de la Iglesia. Encerrado en la Torre durante catorce meses, salió de ella demacrado para ser decapitado el 22 de junio de 1535, dos semanas antes que Tomás Moro. El papa acababa de nombrarlo cardenal; Enrique juró que el capelo no hallaría cabeza donde posarse.