Princesa de una gran casa real de Europa central, que, al quedar viuda en su juventud, se despojó de sus riquezas y mandó construir un hospital para aliviar a los enfermos y a los pobres.
Isabel de Hungría (1207-1231) fue una princesa húngara, hija del rey Andrés II de Hungría. Casada con Luis IV, landgrave de Turingia, vivió una vida de intensa piedad y caridad ejemplar. Tras la muerte de su esposo en una cruzada, renunció a su vida principesca, entró en la Tercera Orden de San Francisco y se dedicó por completo a los pobres y a los enfermos. Hizo construir un hospital en Marburgo donde cuidó personalmente a los más necesitados. Es particularmente conocida por su devoción eucarística y su amor por los pobres. Murió a la edad de 24 años y fue canonizada por el papa Gregorio IX en 1235.