Fraile capuchino italiano famoso por llevar los estigmas durante la mayor parte de su vida, era conocido por su piedad y sus dones milagrosos.
Francesco Forgione, más conocido como Padre Pío de Pietrelcina, fue un sacerdote capuchino italiano y el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia. Nacido en 1887 en Pietrelcina, entró en el noviciado de los Frailes Menores Capuchinos a los 15 años. Vivió la mayor parte de su vida en el convento de San Giovanni Rotondo, donde sirvió como sacerdote, confesando a miles de personas y ofreciendo dirección espiritual. Llevó los estigmas visibles de la Pasión de Cristo durante 50 años, desde 1918 hasta su muerte en 1968. Padre Pío también era famoso por sus dones de bilocación, profecía, curación y lectura de corazones. Su vida estuvo marcada por una profunda piedad, una intensa devoción a la Eucaristía y a la Virgen María, y un gran sufrimiento físico y espiritual. Fundó la Casa Sollievo della Sofferenza (Casa de Alivio del Sufrimiento), un hospital moderno. Fue canonizado por el papa Juan Pablo II en 2002.