Fundó Salzburgo sobre ruinas romanas y pagó su evangelización con sal.
Obispo de Worms, fue llamado hacia 696 por Teodón, duque de Baviera, que deseaba evangelizar sus tierras. Ruperto descendió el Danubio de Ratisbona a Lorch, bautizó al duque y a parte de su corte, y buscó luego un punto de apoyo duradero. Lo halló en Juvavum, antigua ciudad romana medio en ruinas a orillas del Salzach, que le fue donada. Allí levantó la iglesia de San Pedro y el monasterio del mismo nombre, puso a su hermana Erentrudis al frente de un convento de mujeres en el Nonnberg —ambos existen todavía— e hizo reabrir las minas de sal vecinas, cuyas rentas financiaron la misión y dieron nombre a la ciudad: Salzburgo, la fortaleza de la sal. Murió hacia 718. Es patrono de la ciudad y del land de Salzburgo.
Obispo con un barrilito de sal —atributo tardío, pero ya suyo—, báculo y a veces una maqueta de iglesia.