Sacerdote español que fundó la Orden de Predicadores (Dominicos), una orden religiosa dedicada a la predicación del Evangelio y a la lucha contra la herejía.
Nacido hacia 1170 en Caleruega, Castilla, Domingo de Guzmán fue primero canónigo regular en Osma. Su vida fue transformada por el descubrimiento de la herejía albigense durante un viaje a Languedoc. Desde entonces, dedicó su vida a la predicación itinerante, combinando el rigor doctrinal y un modo de vida humilde, en oposición al lujo de los obispos de la época, para devolver a los descarriados a la fe católica. En 1215, fundó la Orden de Predicadores, más conocida como los Dominicos, en Toulouse, con la aprobación del Papa Honorio III en 1216. Esta orden innovadora se dedicó a la predicación de la verdad (Veritas) y a la lucha contra la herejía a través del estudio, la contemplación y la pobreza. Domingo envió a sus frailes por toda Europa para difundir el Evangelio. A menudo se le asocia con la devoción del Rosario, aunque su papel exacto en su origen es un tema de debate historiográfico. Murió en Bolonia el 6 de agosto de 1221, dejando tras de sí una orden floreciente y una profunda influencia en la Iglesia.