Pariente de los reyes suecos que, tras una peregrinación a Jerusalén, renunció a su vida mundana para hacerse monja dominica y fundar un convento.
Ingrid de Skänninge (o Ingrida Elofsdotter) era pariente de los reyes suecos. Tras una piadosa juventud y una memorable peregrinación a Tierra Santa, decidió dedicarse enteramente a Dios. Se hizo monja dominica y fue fundamental en la fundación del convento dominico de Santa María en Skänninge, Suecia, alrededor de 1272. Conocida por su profunda piedad, su caridad hacia los pobres y su humildad, es venerada como Beata en la Iglesia Católica.