El apóstol elegido por los otros once para reemplazar a Judas Iscariote. Es un símbolo de fe y de llamado divino.
San Matías es uno de los setenta y dos discípulos de Jesucristo. Es conocido por haber sido elegido por los once apóstoles restantes, después de la Ascensión de Cristo, para reemplazar a Judas Iscariote. Los Hechos de los Apóstoles (Hechos 1:15-26) describen este proceso: se presentaron dos candidatos, Matías y José Barsabás (apodado Justo), y la elección se hizo por sorteo, después de una oración. El criterio era que debía haber acompañado a Jesús desde el bautismo de Juan hasta la Ascensión, para poder ser testigo de la Resurrección. Después de Pentecostés, se dice que Matías predicó el Evangelio. Las tradiciones varían en cuanto a su ministerio y lugar de martirio. Algunas fuentes lo sitúan en Judea, otras en Etiopía, Capadocia o Georgia. Generalmente se acepta que sufrió el martirio, ya sea por lapidación seguida de decapitación, o por crucifixión. Se dice que sus reliquias se encuentran en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma y en la Abadía de San Matías de Tréveris en Alemania. Se le festeja el 14 de mayo en el calendario litúrgico romano.