Codex Sanctorum El códice de los santos

Nereo y Aquileo

Dos soldados romanos que arrojaron las armas tras su bautismo, mártires de fecha indeterminada cuyo epitafio grabó el papa Dámaso.

Retrato — Nereo y Aquileo
Wikimedia Commons, Public domain — Peter Paul Rubens

De ellos no se sabe sino lo que Dámaso hizo grabar en su tumba en el siglo IV, y ya es mucho: se habían alistado, ejecutaban por miedo las órdenes crueles de un tirano y luego, convertidos, arrojaron escudos, corazas y jabalinas y confesaron a Cristo. Dámaso no nombra ni al emperador ni el año, y los bolandistas se niegan a fechar su martirio. La inscripción, hallada en fragmentos en la catacumba de Domitila, es uno de los más antiguos testimonios de la objeción de conciencia cristiana — y arruina la leyenda tardía que hacía de ellos eunucos de Flavia Domitila. Sobre su sepultura se levantó una basílica.

Patronazgo

Fuentes