Dos hermanos ejecutados juntos en Nantes, y el mayor no tuvo tiempo de ser bautizado.
Donaciano, de una familia notable de Nantes, fue bautizado a principios del siglo IV; su hermano mayor Rogaciano, ganado por su ejemplo, pidió serlo a su vez, pero la tradición asegura que no hubo quien se lo diera. Denunciados ambos al prefecto, fueron encarcelados juntos, torturados y ajusticiados el mismo día, degollados tras ser atravesados con una lanza. La tradición dice que Rogaciano fue bautizado en la sangre de su hermano, fórmula que los Padres empleaban para los catecúmenos martirizados antes del rito. El culto es antiguo y local: Nantes los llama «los Niños nanteses», una basílica lleva su nombre y la diócesis los tiene por patronos.
Dos jóvenes lado a lado con palmas y lanzas; a veces atados al mismo poste o columna.