Arzobispo de Milán de 1564 a 1584 y cardenal. Figura destacada de la Contrarreforma, fue responsable de importantes reformas en la Iglesia Católica.
San Carlos Borromeo fue una figura central de la Contrarreforma católica en el siglo XVI. Nacido en una familia noble italiana, era sobrino del papa Pío IV. Después de estudiar derecho, fue nombrado cardenal a los 22 años y se convirtió en un actor principal del Concilio de Trento, supervisando la aplicación de sus decretos. Nombrado arzobispo de Milán en 1564, emprendió vastas reformas para restaurar la disciplina eclesiástica y el fervor religioso, atacando la corrupción, mejorando la formación del clero (mediante la fundación de seminarios) y promoviendo una catequesis rigurosa. Llevó una vida de gran austeridad y se dedicó incansablemente, especialmente durante la gran peste de 1576-1577 en Milán, donde permaneció junto a su pueblo, distribuyendo ayuda y organizando la asistencia. Su profunda piedad, celo pastoral y acción reformadora lo convirtieron en un modelo para los obispos post-tridentinos. Fue canonizado en 1610.