Tras veinte años de matrimonio y ocho hijos, esta viuda de sangre real fundó una nueva orden monástica y es hoy una de las santas patronas de Europa.
Santa Brígida, nacida en 1303 en Suecia, era una noble, casada a los 13 años con Ulf Gudmarsson, con quien tuvo ocho hijos. Después de veintiocho años de matrimonio y el fallecimiento de su esposo en 1344, Brígida se dedicó por completo a la vida religiosa y a las obras de caridad. Se hizo famosa por sus visiones y revelaciones místicas, que consignó en una obra titulada 'Revelaciones celestiales'. En 1346, fundó la Orden del Santísimo Salvador, conocida como los Brigidinos, con una doble rama monástica para hombres y mujeres, en Vadstena, Suecia. Hacia 1349, se estableció en Roma, donde pasó el resto de su vida, trabajando por el regreso de los papas de Aviñón y por la reforma de la Iglesia. Realizó una peregrinación a Tierra Santa poco antes de su muerte en Roma en 1373. Canonizada en 1391, fue proclamada co-patrona de Europa por el papa Juan Pablo II en 1999.