Arzobispo de Constantinopla, conocido por su predicación y sus discursos públicos, su denuncia de los abusos de autoridad de los líderes eclesiásticos y políticos.
Nacido en Antioquía hacia el 347, Juan Crisóstomo fue un brillante orador y teólogo. Ordenado sacerdote, su predicación le valió el apodo de 'Crisóstomo' (boca de oro). Se convirtió en arzobispo de Constantinopla en 398. Su celo por la reforma moral de la Iglesia y de la sociedad, y su denuncia de las injusticias, le valieron la oposición de la emperatriz Eudoxia y de algunos miembros del clero. Exiliado en varias ocasiones, murió en el exilio en Comana del Ponto en 407. Es uno de los cuatro grandes Doctores de la Iglesia de Oriente y sus homilías son tesoros de la literatura patrística.