Arzobispo de la ciudad hispánica más influyente de su tiempo durante más de treinta años, es reconocido como el último sabio del mundo antiguo y redactó la ilustre enciclopedia Etymologiae.
Nacido hacia el 560 en Cartagena, Isidoro fue arzobispo de Sevilla desde el 600 o 601 hasta su muerte en 636. Es una de las figuras más influyentes de la Alta Edad Media, desempeñando un papel crucial en la vida intelectual y religiosa de la península ibérica. Es famoso sobre todo por su obra monumental, las *Etymologiae* (u *Orígenes*), una enciclopedia en 20 libros que intentó compilar todo el conocimiento de su tiempo, desde la gramática hasta la teología, pasando por la historia natural y las artes liberales. Esta obra fue una referencia principal durante siglos. También presidió los concilios de Toledo IV (633) y Sevilla II (619), que consolidaron la ortodoxia y la disciplina eclesiástica visigoda. Su vasta erudición y su influencia en la cultura occidental le valieron ser proclamado Doctor de la Iglesia en 1722. Es considerado el último de los Padres latinos de la Iglesia y el 'último erudito del mundo antiguo'.