Primer obispo de la ciudad y mártir del siglo III, es célebre por la leyenda según la cual, tras su ejecución, recogió su propia cabeza cortada y caminó predicando.
San Dionisio es el primer obispo de París y un mártir del siglo III. Fue enviado a la Galia con varios compañeros, incluyendo al sacerdote Rústico y al diácono Eleuterio, para evangelizar la región. Se establecieron en Lutecia (antiguo nombre de París) y fundaron allí una comunidad cristiana. Durante las persecuciones romanas contra los cristianos, probablemente bajo el emperador Decio o Valeriano (hacia 250-258), Dionisio y sus compañeros fueron arrestados, torturados y finalmente decapitados en la colina de Montmartre (Mons Martyrum - Monte de los Mártires). La leyenda más famosa, y la más emblemática de su santidad, cuenta que después de ser decapitado, Dionisio recogió su cabeza y caminó varios kilómetros, predicando un sermón, antes de desplomarse en el lugar de la actual basílica de Saint-Denis. Es considerado uno de los santos más importantes de la historia de Francia y es el santo patrón de París y de Francia.