Mística y Doctora de la Iglesia que, aunque sin instrucción, aconsejó audazmente a los papas y jugó un papel clave para poner fin a un gran cisma.
Catalina de Siena, nacida Caterina Benincasa en 1347, es una figura mayor de la Iglesia Católica del siglo XIV. Miembro de la Tercera Orden dominicana, es conocida por sus intensas experiencias místicas, sus visiones y sus estigmas invisibles. Aunque no recibió educación formal, fue una consejera influyente para los papas Gregorio XI y Urbano VI, exhortándolos a reformar la Iglesia y a regresar a Roma desde Aviñón, jugando así un papel crucial en el fin del Papado de Aviñón y el Gran Cisma de Occidente. Sus escritos, especialmente el 'Diálogo de la Divina Providencia' (o 'Libro de la Divina Doctrina'), son considerados obras maestras de la literatura mística. Fue canonizada en 1461 y proclamada Doctora de la Iglesia por Pablo VI en 1970, una de las primeras mujeres en recibir este título. Es co-patrona de Europa y de Italia.