Jurista hecho sacerdote, fundó una orden de clérigos que vivían sin mendigar ni poseer, y abrió montes de piedad contra la usura.
Nacido en 1480 en Vicenza en una familia noble, doctor en derecho civil y canónico en Padua, trabajó en la curia romana antes de ser ordenado sacerdote a los treinta y seis años. Se entregó entonces a los hospitales de incurables de Venecia y Vicenza, donde cuidaba él mismo a los enfermos que los demás rechazaban. En 1524, con Gian Pietro Carafa, futuro papa Paulo IV, fundó en Roma la orden de los Clérigos Regulares, llamados teatinos: sacerdotes que vivían en comunidad bajo votos, sin rentas, sin pedir limosna, confiados solo en la providencia, austeridad que los distinguía tanto de las órdenes mendicantes como del clero secular de la época. El saco de Roma de 1527 dispersó la casa; se replegó a Venecia y luego a Nápoles. Allí impulsó los montes de piedad, préstamos con prenda a tasa moderada destinados a arrancar a los pobres de manos de los usureros. Murió en Nápoles en 1547. Canonizado en 1671, se le celebra el 7 de agosto.
Representado con sotana negra recibiendo al Niño Jesús de brazos de la Virgen, escena tomada de una visión que se le atribuye en Santa María la Mayor.