Heredero de dos coronas, rechazó un trono ofrecido por las armas y murió a los veinticinco años.
Segundo hijo del rey Casimiro IV Jagellón, nacido en Cracovia en 1458, fue educado por el historiador Jan Długosz. A los trece años, una facción de nobles húngaros ofreció a su padre la corona de Hungría contra Matías Corvino; el ejército enviado en su nombre se desbandó por falta de paga, y Casimiro se negó después a reanudar la empresa, juzgando injusta la guerra, actitud que le valió el disfavor paterno y la reclusión en el castillo de Dobzki. Llamado de nuevo a la corte, administró Polonia durante las ausencias de su padre en 1481 y 1483 y destacó por su justicia con los campesinos. Rechazó el matrimonio que se le proponía con una hija del emperador, por haber hecho voto de castidad. Tuberculoso, murió en 1484 en Grodno, a los veinticinco años. Canonizado en 1602, es patrono de Polonia y de Lituania, y se le celebra el 4 de marzo.
Representado como joven príncipe, con corona y lirio en la mano, a veces con tres manos —un error de un pintor recogido por la tradición.