Dominico austero convertido en papa, aplicó un concilio, fijó un misal para cuatro siglos y reunió la flota de Lepanto.
Antonio Ghislieri, nacido en 1504 en una familia pobre del Piamonte, guardó ovejas antes de entrar con los dominicos a los catorce años. Inquisidor y luego cardenal, fue elegido papa en 1566 con fama de rigor que no desmintió: expulsó de Roma las costumbres del Renacimiento y vivió él mismo como monje bajo la sotana blanca, uso que se le atribuye. Su pontificado fue el de la aplicación del concilio de Trento: catecismo romano, breviario y en 1570 un misal que permanecería en vigor, casi sin cambios, hasta 1970. En 1571 formó la Santa Liga con España y Venecia, cuya flota derrotó al Imperio otomano en Lepanto. Su excomunión de Isabel I, aquel mismo año, agravó duraderamente la suerte de los católicos ingleses: una decisión que los historiadores juzgan un error político. Murió en 1572. Canonizado en 1712, se le celebra el 30 de abril.
Representado con el hábito blanco dominico bajo la muceta pontificia, delgado y barbado, a menudo orando ante un crucifijo.