Originario de Pamplona, recorrió la Galia del Norte para convertir a paganos y notables, lo que llevó a su arresto y decapitación por las autoridades romanas. En la iconografía, se le representa sosteniendo un báculo episcopal y a veces acompañado de la espada que se usó en su martirio.
Fermín nació en Pamplona, España, hijo de un senador romano. Fue convertido al cristianismo por San Saturnino (o San Honorato). Luego viajó a la Galia para predicar el Evangelio. Se convirtió en el primer obispo de Amiens, donde estableció la comunidad cristiana. Finalmente fue arrestado y martirizado por decapitación durante las persecuciones de Diocleciano o Maximiano. Sus reliquias fueron descubiertas y trasladadas en el siglo VIII, lo que llevó a un floreciente culto, particularmente en Amiens y Pamplona, donde es el santo patrón.