Irlandés que se estableció en la Galia franca cerca de Meaux, conocido por su vida ascética, su jardinería y sus curaciones.
San Fiacrio, nacido príncipe en Irlanda en el siglo VII, renunció a sus bienes y a su rango para abrazar la vida religiosa y se hizo sacerdote. Huyendo de las solicitaciones del mundo, dejó su tierra natal para la Galia franca, donde el obispo San Faro de Meaux le concedió un terreno forestal en Breuil (hoy Saint-Fiacre). Allí estableció una ermita, cultivando un jardín que le proporcionaba alimento y hierbas medicinales. Su reputación de santidad, de curador y de hospitalario atrajo a numerosos fieles y necesitados. Es particularmente invocado para las enfermedades intestinales, las hemorroides y como patrón de los jardineros.