Monje de los siglos V y VI, discípulo de san Budoc, fundó un monasterio donde fue el primer abad. Guía espiritual y figura destacada de la cristianización de Armórica, es venerado como uno de los siete grandes santos fundadores.
San Guénolé nació en Armórica (actual Bretaña) de padres nobles bretones refugiados de ultramar. Educado por San Budoc, fue inspirado por la vida monástica. Hacia el 485, fundó la abadía de Landévennec, a orillas del Aulne, en Finisterre. Este monasterio se convirtió en un importante foco de la vida monástica y de la cultura bretona primitiva. Guénolé fue su primer abad y un influyente guía espiritual para sus monjes. Su vida es un testimonio de la evangelización de Bretaña y del establecimiento de las primeras estructuras eclesiásticas en la región.