Obispo y Patriarca, es principalmente conocido por su confrontación con Arrio y la defensa de la ortodoxia cristiana frente al arrianismo.
San Alejandro fue el 19º Obispo de Alejandría y Patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa, sucediendo a Aquilas. Es una figura crucial en la historia del cristianismo primitivo debido a su papel en la controversia arriana. Fue él quien excomulgó a Arrio y fue un ferviente defensor de la doctrina trinitaria durante el Primer Concilio de Nicea en el 325, aunque envió a su diácono Atanasio como su principal representante. Su firmeza frente a la herejía arriana cimentó su legado como campeón de la ortodoxia y un pilar de la fe nicena.