Penúltimo rey anglosajón de Inglaterra, conocido por su piedad, la fundación de la abadía de Westminster y su voto de castidad.
Eduardo el Confesor reinó sobre Inglaterra de 1042 a 1066. Su reinado fue un período de paz relativa marcado por una profunda devoción religiosa. Es especialmente famoso por haber fundado y financiado la gran abadía de Westminster, consagrada poco antes de su muerte. Su santidad está asociada a su justicia, su caridad y su voto de castidad, que lo dejó sin heredero directo. Esta situación condujo a la crisis de sucesión de 1066 y a la conquista normanda de Inglaterra por Guillermo el Conquistador. Fue canonizado en 1161 por el Papa Alejandro III.