Diácono y teólogo del siglo IV, es apodado el "Arpa del Espíritu Santo" por la belleza de su poesía y sus himnos, que enriquecieron profundamente la liturgia oriental.
San Efrén el Sirio (c. 306-373) fue un diácono, himnógrafo y teólogo mayor de la Iglesia siríaca. Nacido en Nísibis (actual Nusaybin en Turquía), se formó en la escuela teológica de la ciudad. Tras la cesión de Nísibis a los persas en 363, se instaló en Edesa (actual Sanliurfa), donde continuó su ministerio de enseñanza y escritura, especialmente en la escuela de Edesa. Apodado el «Arpa del Espíritu Santo» por su poesía profunda y mística, es autor de miles de himnos, poemas didácticos y comentarios bíblicos en siríaco. Sus obras, que describen la lucha contra la herejía y exaltan la belleza de la fe cristiana, tuvieron una influencia considerable en la teología oriental y occidental. Es reconocido por su defensa de la ortodoxia contra el arrianismo y otras herejías de su tiempo. Su santidad de vida y su profunda erudición le valieron ser proclamado Doctor de la Iglesia por el Papa Benedicto XV en 1920. Es venerado como uno de los más grandes Padres de la Iglesia siríaca.