Soldado del ejército romano, su leyenda está célebremente asociada con la matanza de un dragón para salvar a una princesa.
San Jorge es uno de los santos mártires más venerados del cristianismo, aunque su biografía es en gran parte legendaria y poco respaldada por pruebas históricas directas. Se dice que fue un oficial romano de origen griego de Capadocia, nacido hacia 275-280 d.C., y martirizado bajo el emperador Diocleciano, probablemente en Lida (hoy Lod en Israel) en 303 d.C. Su leyenda más famosa lo representa matando a un dragón para salvar a una princesa, un relato simbólico de la victoria del bien sobre el mal y del cristianismo sobre el paganismo. Su culto se extendió muy pronto, y es particularmente venerado en Oriente como 'Gran Mártir' y en la Iglesia occidental como santo patrón de numerosos países, órdenes y profesiones.