Virgen consagrada del siglo V, es famosa por haber convencido, con sus oraciones y su valor, a los habitantes de no abandonar su ciudad ante el avance de Atila el Huno.
Nacida hacia el 422 en Nanterre, Genoveva es una figura mayor de la hagiografía parisina. Desde joven, se consagró a Dios bajo la guía de san Germán de Auxerre. Se mudó a París y allí llevó una vida de ascesis y oración. Es famosa sobre todo por haber incitado a los parisinos a la resistencia y a la oración frente a la invasión de los hunos de Atila, lo que se dice que salvó a la ciudad. También se le atribuye haber conseguido víveres para la ciudad asediada e intercedido en varios milagros. Es considerada la protectora de París y falleció hacia el 512.