Discípulo de Policarpo, quien a su vez fue discípulo del apóstol Juan, este obispo del siglo II es famoso por su obra principal "Contra las herejías", que definió la ortodoxia cristiana frente al gnosticismo.
Ireneo de Lyon, nacido hacia el 130 en Asia Menor (probablemente Esmirna), fue discípulo de Policarpo de Esmirna, quien a su vez fue discípulo del apóstol Juan. Se trasladó a Lyon en la Galia romana, donde se convirtió en sacerdote. En 177, fue enviado a Roma para llevar una carta al papa Eleuterio sobre la crisis montanista. A su regreso, sucedió a Potino como obispo de Lyon, tras las persecuciones anticristianas bajo Marco Aurelio. Su obra principal, 'Adversus Haereses' (Contra las herejías), escrita hacia el 180, es un pilar de la teología cristiana primitiva. En esta obra de cinco libros, refutó el gnosticismo, defendiendo la unidad de Dios, la encarnación de Cristo y la autoridad de la tradición apostólica. También es conocido por su teología de la recapitulación (anakephalaiosis) de Cristo. Ireneo jugó un papel crucial en el desarrollo de la ortodoxia cristiana y el establecimiento del canon de las Escrituras. Murió probablemente hacia el 202. Fue proclamado Doctor de la Iglesia por el papa Francisco en 2022, bajo el título de 'Doctor unitatis' (Doctor de la unidad).