Madre de Jesucristo, venerada como la más importante de todos los santos.
María, o Myriam en hebreo, es la madre de Jesús de Nazaret. Según los Evangelios canónicos, es una joven judía de Nazaret, en Galilea. Fue elegida por Dios para dar a luz a Cristo por obra del Espíritu Santo, permaneciendo virgen. Jugó un papel central en la vida de Jesús, desde su nacimiento hasta su crucifixión. Es venerada en el cristianismo por su fe, su obediencia a la voluntad divina y su papel único en la salvación de la humanidad. Su vida está marcada por eventos clave como la Anunciación, la Natividad, la Presentación en el Templo, la huida a Egipto y su presencia al pie de la Cruz. Es considerada la Theotokos (Madre de Dios) por el Concilio de Éfeso y es un modelo de pureza y devoción para los fieles. Las tradiciones cristianas creen en su Asunción al cielo, en cuerpo y alma.